Al ritmo de La Noyée de Yan Tiersen vuelvo a Macondo. Acabo de llegar de la escuela de idiomas, es Viernes y estoy cansado, he tenido unas semanas, meses, muy intensos. Sigo metamorfoseando pero creo que estoy avanzando, poquito a poco.
He combatido la tristeza, la mentira, la crisis, la muerte y los recuerdos, alimentando mi ego. A veces, cuando estás jodido es algo necesario, necesitas saber que tú vales, que hay que echarle huevos a la vida, así es como te lo has currado tú sólo todos estos años. Estas últimas semanas, he terminado de editar (por fin) un pequeño video documental que he grabado junto con mi gente de círculo, una pequeña ONG con la que colaboro en los últimos tiempos, aportando mi pequeño granito de arena con mi apoyo profesional como informático; están jodidos, el gobierno autonómico ha recortado en un 90% su ayuda a proyectos en el Sur. Los proyectos han sido cancelados y la gente que esperaba agua, comida, educación ya no la recibirá, cosas de la crisis y el efecto mariposa de este mundo globalizado en el que vivimos. El video ha quedado mu chulo, algunos se han emocionado al verlo. Llega en un momento clave. Otro día escribiré sobre ellos, buena gente.
He viajado a Barcelona, tenía un curso de presentaciones, después de un inicio de curso duro, terminé entre aplausos y con el reconocimiento de todos por la mejor presentación.
Estoy inmerso en la edición músical, nunca he escrito en Macondo antes nada sobre este hobbie, me encanta la música, toda, pero siempre he querido componer música house, nunca es tarde si la dicha es buena, así que con mis treinta añitos recien cumplidos, estoy casi todo el tiempo libre que tengo, componiendo música.
En resumidas cuentas, he alimentado mi ego al ver que mis ilusiones tenían su recompensa. Estoy bien pero estoy cansado, necesito un break.
Escucho La Moulin de Yan tiersen.
Ahora mismo estoy soñando , me veo subido a un Tiovivo que da vueltas con La Valse de Amelie de fondo. Cierro los ojos mientras escribo, escribo al ritmo de la música, es una de esas cosas que me encantan, cerrar los ojos y escribir o dibujar al ritmo de la música, definitivamente Yan Tierse forma parte de la BSO de mi vida.
Sigo soñando, cierro los ojos y reclino mi sillón hacia atrás, respiro y con el suave ritmo del piano, comienzo a mover los dedos de mi mano izquierda, me despido ya, este es otro de mis secretos, el de bailar con la mano.
Un saludo desde Macondo.
3 comentarios:
Me alegra que estés alimentando tu ego. Es curioso, pero la mayoría de las veces, nos pasa inadvertido y nos olvidamos de nuestras capacidades, esas que todos ven en nostros y que nos son invisibles... Si miráramos mejor, no basta con ver.
Un beso para Macondo.
Pues me alegra que tengas tantos proyectos interesantes, sobre todo esa colaboración con una ONG. Debe ser muy gratificante. Yo colaboro en Inter Vida, pero sólo económicamente, no he ido nunca a las aldeas donde llevan a cabo su proyecto de desarrollo, ni conozco a la niña que tengo apadrinada, me encantaría hacerlo algún día...
Todos necesitamos que se nos reconozcan nuestros logros, nuestro potencial personal o profesional, es normal, pero no olvides que somos nosotros mismos los que debemos querernos y reconocernos:)
Besos
Daniela
Creer en uno mismo, nos hace levantarnos y seguir, como siempre gracias y un besazo desde Macondo.
Ginebra
Te doy toda la razón, somos nosotros mismos, estoy en ello :). El Lunes 12 comienzo un curso de producción musical, potenciar este hobbie me hace estar feliz :). La musica siempre ha sido mi refugio, en tiempos peores que estos.
Un besazo desde Macondo.
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