miércoles, 20 de julio de 2011

Todos los caminos llegan a Macondo.



Desde Macondo a Santiago de Compostela, buen camino.

Tenía ganas de sentirme peregrino, ya puedo decir lo que se siente. Antes de nada apuntar que el dicho "no hay camino sin dolor" es muy cierto, ya sean ampollas, tendinitis, dolores musculares, pero todos los peregrinos padecen algún dolor en su camino. En mi caso los dolores fueron leves y estos no mermaron mi capacidad de sentir el camino y aprovechar los paisajes con los momentos de conexión, como los llamo yo.

Experiencia recomendable, pero el camino pone a prueba las fuerzas y el sacrificio de cada uno. Gente de todo el mundo hace el camino, cada uno con una motivación, esta confluencia hace que el buen rollo sea la nota predominante entre los peregrinos.


Seguiría escribiendo, pero el trabajo es el trabajo.


Saludos desde Macondo.

3 comentarios:

Sara. F. dijo...

...sigue escribiendo,aunque el trabajo no lo permita...en Macondo se debería trabajar..pero sin horarios..

Aureliano Buendía dijo...

En Macondo no hay horarios, es lo bueno de Macondo :) . Seguiré escribiendo.

Daniela Haydée dijo...

Hay dolores que producen satisfación aunque sigan doliendo.

No he hecho el camino de Santiago, pero por lo que me han contado, es un recuentro continuo con uno mismo a través de los demás.

Me gusta verte por aqui :P

Un beso a un autóctono de Macondo en especial.